mamoncadeando

un tripeo xoro y chilautesco por la onda curada de rollos acá y ondas de allá

Name: Ernesto Moncada
Location: Phoenix, Arizona, United States

Wednesday, June 04, 2008

neworlder ::: lost leaf poets @ june hours

Disclaimer: Estoy conciente de que tengo MUCHO que poner al corriente en este olvidado blogo, pero tengo que postear el siguiente aviso sin demora, y dejar los otros detalles, jugosos y cataclísmicos, controversiales y bellos, para después.

El notorio encuentro de escritores Horas de Junio 2008 comienza este miércoles 4, con lecturas en Hermosillo, Sonora (en la Sociedad Sonorense de Historia, por la Rosales en el centro, casi junto a Correos), durante jueves y viernes, para cerrar el evento el sabado 7 en Kino Viejo, frente al mar y con arena hasta el cuchufu.


He participado en esta fiesta de personalidades y letras desde finales de los ’90, pero es hasta ahora que me atrevo a organizar raza y llevarme una comitiva con poetas camaradas que comparten conmigo el escenario en varios bares, cafecitos y parques en el centro de Phoenix, Arizona. Las tres morras y los cuatro batos son originarios de diferentes lados de los Estados Unidos y sus distintas voces ofrecen un interesante vistazo al lado creativo, underground, que poco se ve dada la proliferación de los medios masivos en este lado del mundo (en pocas palabras, si no hace feria no hay apoyos).

De modo que los invito a acompañarnos en esta aventura letrosa. Para muchos de estos weros es la primera vez que entran a México, asi que la experiencia promete ser memorable, bajita la mano.

En la foto, los que van a las Horas son los de mi izquierda: Anna Schuer, Jack Cavanaugh y Paul Dlouhy. Los y las otras que nos acompañan son: Dana Owen, Anastasia Pagonas, Paul Jones y MCMG.

No se pierdan, por el amor de los dioses, el performance de Anna el viernes en la noche. Patea todo tipo de traseros, se los garantizo.


Saturday, November 17, 2007

neworlder ::: [metamorphetic hyper-dance]


[all this talking, you'd think I'd have something to say, but I'm just talking, like a siren getting louder and farther away from the energetic kids in the park yes that was me breaking glass and pretending to start, something big, some new taste]

Contemplo este nuevo mundo frente a mí: no está recién construído o remodelado, ni ofrece decorados novedosos o una manera diferente de ordenar los elementos de siempre en el mismo escenario. Tampoco se escucha un new soundtrack ni presume sofisticados efectos especiales, pero su novedad es indiscutible: sus colores resaltan con el indiscutible brillo de la potencialidad; los cuatro ases sobre la mesa, palos, oros, espadas y copas, ofreciendo un genesis nuevecito y sin abolladuras. La naturalidad predomina más que cualquier otro adjetivo, eso es indiscutible, y hay algo maravillosamente intoxicante en estar libre de apretados grilletes oxidados de rencor. Una sensación de renovamiento marcha a mi lado desde que encontré las pistas para dar con caminos fuera de las masmorras.


[did you wander, as my voice went from station to station to state? some loud thunder, sometimes there's no telling if we're ok, there are buildings up for sale on the other side of town, which are falling down for people, to stand in their place; to try to make something great]

Despierto entre las tersas y jóvenes piernas del Nuevo Mundo que decubrí tras escalar los últimos peldaños de la encrucijada piramidal entre Limbolandia y el siguiente círculo de potencialidad dual, entrópica o genesista (el cual hasta el momento ha resultado lo segundo para bien de los villanos, los verdaderos “buenos” de esta movie). Abro los ojos en un lugar que creí jamás poder volver a ver... Me levanto mareado, después de escasas horas de inconsciencia exprimida, mi meta-mullet deshecho en rizos caprichosos, endurecidos por demasiada sudada rockera y exceso de pasta moldeadora. Mi cuerpo acarillado, exhausto y al borde del pánico, y aún así rebozante de esa deliciosa energía chinwenwenchona que metamorfosea culturas en cooltouras y nos empuja a la búsqueda de fronteras seductoras y encrucijadas románticas.


[that's just a part of the story, and it could be maybe something complete someday, at the end of the quarry, yes that was me digging holes for all the world to see, a cannonball as big as the ocean could come from the sky, and slap us all on the teeth, but there's always more unless I'm mistaken, tell me when do mouths close, and people gracefully retreat]

En una mañana dominguera novo-mondosa, Red se peina frente al espejo del baño, y su perfil desnudo se recorta sobre los poemas graffiteados en las paredes. Con dedos de uñas cortas se acomoda sus bangs carmesí estilo heroína animé, mientras me cuenta sobre lo que ha aprendido en las últimas clases de baile indú y cómo lo aplicará a su próxima presentación en el oasis hookario donde sirenea su ombligo balanceando un sable en su cabeza o velas encendidas en ambas manos. Sin perder el acelerado ritmo de sus declaraciones, cambia de tema para resumir sus pendientes escolares de las siguientes veinticuatro horas. su energética y apasionada presencia se ha vuelto parte del cuadro que constituye mi “nuevo” medio ambiente, y antecomillo el adjetivo porque cuando advierto que apenas hace un año estaba en Anti-Prensa Naco-Hispana, soy chupado por una paradoja tiempo-espacial.


[New York calling, at the bottom of the ocean city gritting its teeth, but there's no telling, from the telepathic Mrs. Crying on live TV, Whoah the misanthropic topical arrangement
that is met with a shark bite by the terminal patient, that's me, am I late?]

Mi ultimo post en este olvidado blogo fue hace alrededor de tres meses, y cualquiera que menosprecie la intensidad de una metamorfosis fin-del-veranesca no ha toureado avernos internos sin mapas ni celular ni laptop. No he cambiado, me he transformado. No he mejorado, he empeorado de manera positiva, o por lo menos ese es el concenso acorde a los mamiferos que me rodean. Parece que ha pasado un semestre desde que platicamos, ustedes (tres o seis o mil o nadie) y yo, y quisiera tener el vocabulario suficiente para expresar la velocidad en que los cambios ocurren cuando quitamos el exceso de paranoia de las ruedas del carromato (el VII de los arcanos mayores, Le Chariot: acción en el mundo). Pero todo lo que encuentro entre los apuntes incongruentes de una felicidad inesperada es “The puritans roamed the land endlessly, like the buffalos of legend”.

[that's the state of my story, and it may be one day something complete, at the end of the quarry, I have dug a hole for all the world to see, a cannonball as big as the ocean could come from the sky and slap us all on the feet, but there's always me unless I'm mistaken, tell me when do mouths close and people gracefully retreat?]

Rola: “Some Loud Thunder” de Clap Your Hands and Say Yeah.
Imagen: “Secret” de some comic book dude.

Thursday, July 12, 2007

limboland ::: [brand new world rising]

[in an ocean of noise, I first heard your voice, ringing like a bell, as if I had a choice, oh well!]

Nunca he sido el tipo de escritores fronterizos que derroche manojos de sorrys ante un supuesto exceso de Spanglish en la gran mayoría de sus textos, pero en esta ocasión lo haré porque aún no encuentro la maldita enie (la que convierte los anos en unidades de 365 días) en el teclado o los pinches símbolos, de modo que desde ahorita les prevengo: “missear” nos servirá para no batallar con “extraniar”, que se lee muy jodido; es decir, aún más de la cuenta.

[left in the morning, while you were fast asleep, into an ocean of violence, a world of empty streets]

Misseo Hermosillo con los ecos de las “Horas de Junio” (cuyo subtítulo oficial “Encuentro Panamericano de Escritores”, suena bastante chipocludo), y el excelente taller de Eliseo Alberto (cubano resposable de “Caracol Beach”, una de las mejores novelas de fin de siglo que he leído hasta la fecha), pero lo que más cala son las Pluma Blanca Nights, sobre todo por esa semana extra cortesía de la estricta seguridad en la frontera gringa (abusados los viajeros: ahora piden ver pasaporte mexicano vigente). Y aún ahora que he vuelto a mis agujeros de costumbre, el Bikini Lounge y el McCaffrey’s Irish Pub, la nostalgia por el Seven O Eleven y el mencionado White Feather, resuena en mis pasos solitarios por estas calles hechas mierda por la construcción de un tren ligero que promete cambiar el flujo urbano de la City (cosa que el phoenixense promedio mira con cinismo).

[you've got your reasons, and me I've got mine, but all the reasons I gave, were just lies to buy myself some time]

Uno de los aspectos que misseo jarcorescamente es la vibra chila en las taroteadas cantineras. No me debo de quejar mucho, ya que las lecturas en el Bikini han sido mucho mejor “pagadas” que las hechas en el Pluma (y no estamos hablando de dinero en lo absoluto), pero la atmósfera general en los bares mosienses invitaba al trip, claro, ayudado con las continuas visitas al apocalíptico w.c. de paredes cubiertas de poesías meta-ebrias. En ciertos momentos me invadió la sensación de curamiento recíproco (entre el consultante y el lector) de la que habla Jodorowsky en sus guías tarólogas. Después de tantos lustros jodiendo y destruyendo y conspirando para la propagar el caos y la miseria, es reconfrotante ceder a la humildad proactiva; regalar y ofrecer en lugar de robar o mutilar.

[you've got your reasons, and me I've got mine, but all the reasons I gave, were just lies to buy myself some time]

Ya no le tengo rencor al sujeto en el espejo, aunque a veces me castre cargar con su pesada herencia. A pocos días de regreso en el Valle, tuve una entrevista de trabajo que resultó bastante fructífera, al grado de que posiblemente esté frente a un grupo de alumnos de nueva cuenta, algo que no pasaba desde hace sieteven yearsotes. Estoy nervioso y emocionado al mismo tiempo, como entonces y como siempre; uno de los empleos más recompensadores y aleccionantes que jamás he tenido el placer de desmadrar… No miento: es como reencontrarme a mí mismo después de estar perdido en la noche de mi ego por demasiadas temporadas de niebla y truenos.

[in an ocean of noise, I first heard your voice, now who hear among us, still believes in choice? Not I!]

Ahora camino por donde antes tropezaba. Respiro hondo lo que ayer me sofocaba. Abro los ojos a lo que llegó a cegarme. La verdad, bichicori, deslavada y con morning pelambre, se toma unos tragos conmigo (kiwa palfísico si estamos en el White Feather, y un pichelito de kills si andamos bikineando), al grado de acceder quedarse a desayunar, o a lonchear ya tarde, post-revolcada histórica. Tejo esto en medio de una velada de open mike poetry en el cafesillo del barrio (quizá el próximo juevebes venga armado con algunos potrips impresos; arrojar mi homenaje bukowskiano a la comunidad artisticoide local, ver quién se enoja), donde Paul el poeta tiene un happening tranquilo, con poquita raza pero entusiasmada y fiel.

[no way of knowing, what any man will do; an ocean of violence, between me and you]

Intento captar, traduciendo de manera simultánea, segmentos de un poema de Paul titulado (o comenzado con la frase) “No sientas el temor de la esperanza”, donde lee algo sobre: “la busqueda de tu fix por medio de Wall Street, a través de infames raíces culturales; somos los sobrevivientes de la desesperanza, terroristas utópicos anti-dependientes de infames estados de poder; no seas tan dogmático que pierdas tu humanidad, con tus dreams convertidos en mottos pro economía global”. Lo leído es mucho mejor que mi radio descompuesto accionado con un diccionario defectuoso con muchas páginas arrancadas, pero la idea es compartir, y así lo hacemos.

[you've got your reasons, and me I've got mine, but all the reasons I gave, were just lies to buy myself some time]

Un viento cálido sopla hacia la hora de las brujas y se aproxima el momento de caminar a casa, ya sea para refugiarse definitivamente o para dejar las cosas y salir con el Tarot de Marsella a buscar pelea y rocanrol. Tres cartas salen ahorita mismo, sobre la mesa de madera hinchada afuera del Willow House: XIIII Templanza, Diez de Oros y VII El Carruaje; algo como, equilibrio espiritual + cierre de un ciclo material = movimiento y acción en el mundo y en uno mismo. Omen chilo. Salgamos a pellizcarle las nalgas al mundo.

[I'm gonna work it out, cause time wont work it out; I'm gonna work it out, cause time wont work it our for you; I'm gonna work it on out.]


Rola masacrada: “Ocean of Noise” de Arcade Fire, de un disco que debe escucharse varias ocasiones para agarrarle el saborcillo (rockear las rolas en vivo ayuda también). Imagen robada: el inmortal Frazzeta.

Sunday, June 17, 2007

limboland ::: [hours o' june reading]


“Y que leíste?” es la pregunta de rigor cuando después de participar en Horas de Junio, a cuyas lecturas pocos interesados se presentan (fuera de los camaradas escritores que participan en el encuentro y hacen lo posible para estar ahí, hechos pedazos o no), y en la presentación de este festival hice un experimento, “taroteando” mis hojas con diferentes textos para crear una especie de “lectura espontanea” con los diversos segmentos de las novelas ineditas “Yesing” y “Limbolandia”.

Formando una cruz con las catorce cuartillas y editando cada texto según mejor se “sintiera”, el resultado fue una especie de “remix”, o “collage” de diferentes observaciones y sentimientos, muchos de los cuales publiqué en este blogo del fin del mundo para acá. A continuación les comparto uno de estos pedazos en su totalidad para evitar la redundancia, y también para darles algo diferente y más completo que lo leído en las H. de J. De hecho, esto es la primera sección de un capítulo de la segunda parte de “Yesing” (son tres partes de seis chapters c/u), llamado “YE51N6” (esta onda noventosa tiene su razón de ser, se supone), y pretende explicar el origen del término y el espíritu de esta pseudo filosofía.

So, enjoy, no duden en compartir su opinión, si tienen una, o de saludar para amarrar buen karma.

Ah, derechos reservados y todo ese show ;-)

YE516

Locochones institucionales y veteranos expertos en la secular práctica del hedonismo mártir me lo han recomendado en el pasado, desde que les pedía tímidamente un vaisa y no soltaba el humo para toser machín; incluso en fechas recientes, siguen chingando con lo mismo: “No combines el chupe con la atizada, se te van a cruzar los cables; te vas a quedar en el viaje”.

Como si eso fuera malo, pienso, algunas veces en voz alta, si el interlocutor luce divertido de ofender.

También me dicen: “Lo que haces es fabuloso, mamón y jodido; una hurracarrana”.

Necedades como estas las respondo con declaraciones espinozas y verídicas que a nadie le incumben: “Una viuda negra hizo su nido bajo el asiento de la silla de plástico donde escribo desde que me mudé a Pappagiorgio’s”.

No la maté porque jamás me atacó, tiendo a quererles aclarar. Pocas ocasiones me animo a hacerlo.

“¿Por qué castigas tu cuerpo con venenos y desveladas?”, me chilla la gente lonjuda, adictos a refrescos, tabaco, chocolates y papas fritas. “¿Quiéres morirte joven?” ¡Puta, que no me quiero morir nunca! ¿Qué pendejo va desear la muerte cuando hay tantas mujeres bellas y buenas aún por nacer, crecer y estropearse?

“Aburrirse no es vivir”, les respondo. ¡A la mierda con tu percepción cuadrada y cursi de lo que constituye prosperidad y desarrollo!, les grito por dentro.

“Sin disciplina ni autocontrol nunca vas a llegar a nada”, se han atrevido a sermonearme en más de una ocasión (una de tantas desventajas de no lucir rudo ni peligroso). No tan pedante como el “¿cómo te visualizas en cinco años?”, pero sí del mismo vecindario de mierda.

Como si en verdad hubiera algún lugar específico a dónde llegar, y pudiera alcanzarse a lo largo de un lustro.

Y si me agarran stoned puede y replique: “Los medios influyen en la agenda de nuestro currículum oculto”. Aunque es muy posible que lo susurre con demasiada lentitud, o lo tosa.

Maldita obsesión, esta de contestar necedades. Como abrirle a camaradas borrachos en la madrugada de un lunes. Como contestar la llamada de una ex novia mientras tu amante duerme junto a ti. Como aceptar otra línea/copa/toque/tacha, estando ya hasta arribota y atrasote. Como cogerte tres morras en una tarde-noche-madrugada, sólo porque puedes hacerlo sin que ninguna sepa de la otra o se quede a dormir. Como plantar a los familiares que vinieron de lejos a celebrar la tercera boda de tus abuelos, para quedarte pimpeando en un bar teibolero con el smoking rentado.

Es parte de mi filosofía: decir “simón” a todo lo que suene desmadroso.

Un chingo más pelada que decir “nel”, y mucho más chingón.

Decir que sí es entrar en una casa, lejos del sol que te quema o fuera de una lluvia helada; es abrir la boca para comer y sentarse en el escusado para cagar; es abrazar a quien quieres y escupir a quien odias; es penetrar una vagina gustoso o recibir el mondiux con un gemido agradecido; es gastar tu lana en lo que se te antoje y en el momento preciso. Decir que sí, es decirle sí a la vida.

“No” es for losers. “Yes” es la neta. Nancy Reagan chupa cock: Just Say Yes!

Yes: su sonido en inglés, tal cual se lee, lleva consigo el significado poético de la Y, el árbol de Pitágoras, la bifurcación de un camino en dos sendas que corren hacia direcciones opuestas; y el siseo de las culebras míticas, Lucifer en el Edén, y aquella que Cadmo mató al fundar Tebas.

Yeeesss: tu lengua atrapada entre tus dientes y el paladar, emitiendo el fonema mágico que abre todas las puertas; el amén que provoca milagros.

Thy Yesdom come. Thy Yesdom go. Gimme me thy Yesing for my soul to keep.


Friday, June 08, 2007

limboland ::: [kombaq]

[what are we gonna do, when you've stopped crying? what ever you're going through it's not worth dying]

Quiero agradecer y disculparme con aquellas personas e instituciones que fueron tan gentiles de mandar coronas y arreglos florales a Pappagiorgio’s, con motivo de mi supuesto fallecimiento, pero como estas líneas pueden constatar (y le entramos a otras líneas si queda duda), los rumores de mi muerte fueron exagerados. Aún respiro, pisteo y tripeo sobre esta gran bola de tierra, aire, fuego y agua. Aún sobrevivo en Limbolandia, Valle del Sol en el desierto arizonense, aunque llevo una semana en la Hermorancho, “la Ciudad del Sol”, con motivo de las Horas de Junio, el encuentro internacional de escritores que anualmente sacude el submundo culturero con el calor del norte y sus excesos implícitos.

[chasing away the blues, I know you're trying, and nobody wants to lose, I don't know why]

Tomarme un break en Mexico fue necesario y hasta vital para contrarrestar el espiral maniacodepresivo en el que estaba girando con pocas esperanzas de controlar sus efectos succionantes y destructivos. Todavía esta por verse si estas energías y buenas vibras logran pasar la frontera y afectar la realidad de allá de manera positiva. Esperemos que sí. Dejé este foro en una nota muy oscura y he querido enmendarlo desde hace semanas, pero no había podido. Entre la chamba en la florería del Irish Monkey y el yesingeo y el rocanrol de rigor, además del viaje a Coachella, nos mantuvieron lejos del posteo.

[cause I live by the river, live by the river and I'll die by the river, I'm sailing, away, today]

Después de dos semanas en Hmo me redescubro: soy el bastardo de siempre con una nueva actitud, o quizá con una revisada y no tan novedosa. Además, festejo que los doctores me han dado buenas noticias, no estoy hecho mierda como yo temía, pero las molestias se confirman como consecuencias directas del pinche estrés. Chilo. Supongo que el fin del mundo me dejo demasiado vibrado, de modo que para cuando la entropía nos trituraba hacia el limbo donde ahora flotamos, ya tenía los antebrazos y manos entumidos y adoloridos, fuegos misteriosos en la boca, el oído izquierdo tapado machín y la cabeza en constante estado de confusión.

[what are you gonna say when they stop laughing? you're giving it all away when you've got nothing]

No me quiero poner acá, muy sentimentaloide (los dioses saben que ya chole con eso), pero necesito mandar abrazos virtuales a ciertas personas cuyas palabras hicieron un chingo de diferencia en esta última etapa en el camino a la total reconstrucción (and yes, me luv, quedé en tan mal estado que no pude reciclar ninguna pieza de mi ser para volver a sonreír de nuevo sin sangrar por la comisura de los labios, oscuro silencio o no). La Reina Regia del Rocanrol comentó, acertada: “No, no te escribo para decirte túmbate el rollo, te escribo porque hasta el puto enojo-dolor-tristeza es cosa de uno. Pero está suave saber que hay gente que desearía que las cosas fueran distintas y no hubiera rollo que tumbarse”. El Poeta ofreció su apoyo surrealista: “La vida es dura amigo, pero sabes que el fondo somos locos que gozamos mejor la vida que esos patanes de puta prepotencia que se apesten solitos ...tú y yo viejo bailemos la gran verde”. Gerson, compa de crónicas de soda, sal y sangre, estuvo pendiente mediante el msg. Dalia, una nueva aliada en la Ciudad Gris, y Oliva, quien trabajó conmigo en la revista naca, estuvieron mandando correos llenos de esa solidaridad que a mí no se me viene tan natural. Thanx pa’ todos, incluso para la entidad anónima que se puso el saco asumiendo que mi odio y rencor sólo recaía en dos personas: nada más equivocado; reparto la culpa de mi desgracia de manera equitativa entre cientos de hijos e hijas de la chingada. En esto de desenmascarar a tus enemigos nunca hay un límite de sospechosos.

[how many times a day you feel like walking? taking a holiday from all the shy-y-y...]

Mezclar antidepresivos con el resto de los medicamentos, tanto naturistas como químicos y los de dudosa procedencia, no fue una de las mejores estrategias para mejorar las cosas. Todo lo contrario. Perder algunas horas de la noche era y es hasta normal para el tipo de rock que experimentamos, pero cuando días enteros, con sus noches y todas sus horas, a veces sumando un fin de semana completo, se sumergen en el negro del “no me acuerdo ni madres”, entonces la cosa se torna too fucking dark. Después de todo, un incidente así fue una de las piedras que resquebrajó la superficie del mundo cuando ya mostraba signos de deterioro. Por desgracia, hay una diferencia inmensa entre detenerse y saber cómo hacerlo, y mis instintos autodestructivos están tan arraigados que fueron, son y serán difíciles de editar en periodos de metamorfosis drástica. Así que sobreviví de nuevo, apenitas. Casi pierdo lo poco que me queda: la triada de amistades que constituye mi presente inmediato, la dizque notoriedad retroactiva en los bares downtowneros, y el derecho de continuar en Pappagiorgio’s.

[and you've got to grab the bull by the horns my friend it's the only way to go]

La semana entrante vienen los bolivianos, Chango, Ana y Lucas, junto con Bri (del excelente grupo de teatro improv Mail Order Bride), mina del Arturo, para conocer Zonora, principalmente nuestra bella capital, y con ellos planeo regresar al núcleo de Limbolandia, donde me esperan algunos libros que terminar y un par de empleos que corretear (sin mencionar las noches del Bikini Lounge o las madrugadas en los afters de por el barrio). Me siento mucho mejor que hace un mes, que hace una semana. La familia, los amigos, el rollo letroso, la peda en Spanish, todo eso ha sido como medicina; una rehabilitación para aprender a soltar el dolor. La costra es dura ahora, cuando te mencionan no me doblo, y al pasar por sitios donde rondan fantasmas ya no siento los escalofríos de antes. Supongo que jamás podremos considerarnos completos y repuestos, pero por lo menos logramos caminar por arriba de las espinas sin quedar clavado al primer paso. La esperanza es un terreno movedizo donde nado despacio hacia una orilla que no alcanzo a ver. Sigo pateleando. Sigo respirando. Sigo observando. Sigo.

[and when the story's told we can go home]

Rola: "Sailing Away", bonus track del disco "The Boy With No Name" de Travis.

Saturday, March 24, 2007

limboland ::: [S.O.S]

No tengo fuerzas para traducirlo (y estan a punto de cerrar la biblioteca)... please vayan al blog de www.myspace.com/emoncada para leer mi latest cry for help.

Que los dioses los cuiden, excepto a ti y a ti, hijos de puta, ojala se mueran lenta y dolorsamente.

Con fear y mucho loathing,

That Guy With The Cards.

Sunday, March 11, 2007

limbolandia ::: [another cheerful rant]

Eres tú, imaginando que alguien se preocupa por ti, por tus pedos; cómo huelen y a quién le están apestando la existencia. Eres tú, solito, quien cree en la no-indiferencia de los demás, el estúpido que aún se detiene a recoger basura que “puede ser interesante”, y todavía conversa con indigentes chimuelos que esconden latas de licor de malta en sus mochilas.

El mundo es una mierda, pero nos hemos acostumbrado a su olor. Vivir duele, y hemos aceptado el sufrimiento con la misma pasividad que usamos para no cambiar cuando deberíamos de hacerlo. Somos cerdos, cómodos en la porquería que nos alimenta y acoge. Un puerco lanzado al espacio no se salvaría de su destino cagado; llevaría la caca consigo, como muestra de nuestro elemento más predominante en el planeta.

El reducido público que aún dormita en el palco del auditorio donde interpreto esta tragicomedia, comienza a lanzarme papitas fritas rancias y comida enlatada con fecha de expiración de hace tres años, cuando escuchan el monólogo sobre cómo aún te siento cerca, tu presencia latente a donde sea que huya, aunque físicamente estés más lejos que Marte. Yo mismo me abucheo por terco y patético; el gran perdedor que no acepta su derrota en medio de las ruinas de su existencia.

El calendario me insiste: ya ha pasado tiempo suficiente para sanar las heridas. Los cuadros blancos de los días aún no marcados me recuerdan la potencialidad del futuro. Cada atardecer enfatiza mi lucha perdida: la Tierra sigue girando alrededor de una estrella indiferente que significará su muerte algún milenio de estos, al igual que yo mantengo mi órbita en torno al agujero negro nacido de la entropía tras tu adiós.

Pero mis críticos tienen mucha razón: esto bien puede ser otro truco para negarme evolucionar; otra pinche masturbación usando una mano entumida o guantes gruesos; otro atajo que se convirtió en laberinto.

“Es una manera de suicidarse”, me han dicho. “La forma en que te torturas, psicológica, emocional y físicamente”. Por supuesto que me burlo de estas personas tan nobles y preocupadas por los bastardos destructivos y rencorosos.

Me da cierta pena joder con esto y estar jodido por lo mismo. Es evidencia irrefutable de que no soy tan inteligente como me vendo. Prueba indiscutible de que habito en una locura paralela a la realidad que me tocó caminar. Lo peor es que me inclino a buscarle propósitos ocultos al drama: ¿por qué te sigo esperando aún sabiendo que jamás volverás? Debe haber una razón más allá de “todo era mejor contigo”, ¿no? Una lección, algo importante de aprender, de repasar, de lastimar y sangrar hasta endurecer la piel con callos y cicatrices.

Con una van llena de arreglos florales que debo entregar por todo el Valle del Sol, pondero esta y otras cuestiones, mientras canto/chillo rolitas de Panda y Killers, manteniéndome despierto y tembloroso con cafés, Red Bulls y chocolates.

“Estoy vivo”, respondo a cada “cómo estás” que me avientan, y no me parece que sea erróneo, negativo ni limitante; es la verdad más honesta y sencilla que puedo ofrecer. Cualquier cosa más sería una mentira más, y ya tenemos demasiadas de esas.

adopt your own virtual pet!